Reseña novela: El niño de Fernando Aramburu
Pintaba que iba a ser un día como otro cualquiera en Ortuella, un pueblo vizcaíno de 9000 habitantes en la comarca del Gran Bilbao. Corría el año 1980 en el colegio público Marcelino Ugalde y la mala suerte, la mala fortuna quiso, que un escape de gas, terminase en una tremenda explosión que mató a 50 niños de entre cinco y seis años, además de tres adultos del centro. Esta es la trama de El niño, la última novela del aclamado autor de la inolvidable: Patria, Fernando Aramburu, donostiarra de 1959 que estudiaba Filología hispánica en Zaragoza cuando ocurrió la desgracia.
Una novela vibrante que trata un hecho demoledor, real como un aullido.
El niño ensancha el ciclo narrativo denominado por el autor: Gentes vascas, y con el que recorre distintas situaciones de su territorio de origen. Hijos de la fábula, su anterior novela, formaba parte también de este grupo. Es un tema complejo de abordar, pero que tampoco daría en mi opinión para novela. ¿Cómo hacer ficción literaria con un tema tan delicado? Para eso, hace falta tener la maestría y el saber hacer de Aramburu. De este autor me he leído Patria, Los Vencejos y la anterior a esta: Hijos de la fábula. ¿Qué me ha parecido El niño? Pues un seis y medio siendo generosa. Y llega al bien porque Aramburu escribe espectacular, eso nadie puede ponerlo en duda, su dominio de la prosa es absoluto, pero el tema, no ya porque sea la tragedia que es, simplemente en mi opinión, no da mucho de sí y vale, podría haber hecho con la historia que tenía, una novela mucho más profunda, teniendo el lamentable incidente como telón de fondo y no como eje central, porque al final, es una explosión y unas muertes. Sin embargo, la historia familiar en que se basa, para relatar el enorme drama de esas 50 familias que perdieron a un pequeño, es bastante interesante y se desarrolla poco. Claro, ha elegido la historia real de gente que sufrió una tragedia, con la que hacer completamente ficción seguramente no habría sido correcto. Está lograda y en algún punto emociona, pero da poco de sí, además, los interludios que emplea como recurso narrativo, en que el libro habla de sí mismo, yo creo que sobran completamente. El propio autor hace una advertencia inicial al respecto de ello. En todo caso, es una novela fácil y ágil, corta, que se lee en pocas horas y que sin ser lo mejor que ha escrito el autor, no está mal.
El niño es, según su autor; una novela por necesidad.
Escribir no por entretenimiento, sino para extraer y objetivar un hecho tan doloroso como aquel. Esperé el momento oportuno, pensé en una estructura narrativa, en un tono, en unos personajes y en unos recursos literarios…
Esto decía el pasado 9 de abril de 2024 Aramburu, en Papel, la revista de cultura diaria del periódico El Mundo, donde se le hacia una interesante entrevista sobre esta novela, que fue lo que me impulsó a comprarla. En esta misma entrevista, le pregunta Antonio Lucas a Aramburu, que si le inquieta la posible reacción de aquellos que vivieron la tragedia al leer: El niño, a lo que responde: He escrito mucho sobre víctimas de terrorismo, siempre con el temor de no incrementar el daño de quienes ya sufrieron lo suyo. Este escrúpulo moral lo llevo conmigo. Estoy habituado a escribir desde la herida que afecta de manera directa a otras personas. Y por lo general, he recibido aceptación. A ver ahora.
Pues volverá a recibirla, porque lo merece. El niño es una historia humanísima que en algún punto conmueve, en especial en la figura de Nicasio, el abuelo del Nuco, el pequeño fallecido en la tremenda explosión de gas, uno de ellos, que cambió la vida de tanta gente en Ortuella y que ahora, llega al público en general, a muchos, que ya habían olvidado por completo el acontecimiento y a otros, que por nuestra edad no lo conocíamos. Si no has leído nada de Aramburu, no te diría que esto sea lo que debes leer para acercarte al monumental escritor que es, pero tampoco es una mala novela, simplemente a mi, personalmente, no me ha terminado de llegar.



