Reseña novela: El Rebaño, de Pablo Rivero
Reseña novela: El Rebaño, de Pablo Rivero
No quiero ser especialmente crítica, pero últimamente estoy eligiendo regular las lecturas. Me gusta Pablo Rivero , no en balde esta es la cuarta novela suya que leo de siete que ha publicado. La Matriarca, la anterior a esta ya me pareció abiertamente mala y mal resuelta, El Rebaño no es mala, la historia es buena, la novela se deja leer si no eres muy crítica, pero está mal construida y en la resolución, ha querido hacerlo tan jodidamente enrevesado todo que se ha olvidado de cosas, o no se ha olvidado y a mi me ha liado tanto que me parece que se ha olvidado, no estoy segura. La cuestión es que sí pero no, una pena. Nos retrotrae a la historia de su novela La cría con el conejo malvado Sweet Bunny y parece evidente que deja la cosa abierta a que continúe. Continúa Pablo, si escribes bien, es la construcción de la historia lo que en mi opinión te falta afinar un poco, lo complicas mucho sin sentido y algunas cosas sin muy buen criterio. Dos ejemplos por si te da por leer esto. El cadáver de Hugo no lo puede levantar el forense, al juez ni lo mencionas, y no cabe en la mente de nadie, vaya, que no tiene lógica que teniendo Ramón la excusa perfecta se deje acusar. No es su palabra contra la de Aldara coño, Aldara está preñada, a lo que resulte se le hace la prueba de paternidad y santas pascuas. Sí, ya lo sé, siempre podrá decir Aldara que aquello lo hicieron en otro momento, ok, pero ya se siembra la duda y en todo caso, más verosímil 1000 veces es eso, que que se lo calle y se deje acusar de pederasta. Ahí en mi opinión, fallo muy grave. Por otro lado el papel de la secretaria María tampoco queda claro en absoluto.
El Rebaño, la séptima novela de Pablo Rivero, vuelve a traer a colación a Sweet Bunny, el conejo que secuestra niños.
Sí, ya lo sé, comienzo el artículo diciendo que no quiero ser especialmente crítica y acto seguido es todo una crítica. Mira chica, incongruencias de la vida. No sé, yo tampoco diría que estoy criticando, solo estoy señalando cosas que como lectora fan de Pablo Rivero me chirrían de su novela, por si le puede ser de utilidad de cara a sus próximas obras que me pienso leer, porque la novela en sí está guapa, la oscuridad del tema, recurrente en su obra te atrapa y yo estiraría el personaje de Sweet Bunny, solo digo que habría que darle unas vueltecitas a la forma de construir la historia y pulir un poco más los detalles.
¡Ala, más crítica! Pero cariñosa, dejémoslo ahí.
En la noche de Halloween, en una urbanización pija con colegio, una madre neurótica permite a sus hijos acudir a la fiestecilla en el club de la urbanización, con tan mala suerte que su hijo pequeño Roberto, es secuestrado por Sweet Bunny, un conejo de peluche gigante que secuestra niños y niñas por toda España para cosas feas. A este Sweet Bunny ya lo conocimos en otra obra de Rivero: La Cría, que me gustó bastante, al nivel de esta.
Bueno, entre unas cosas y otras, todo apunta a que dentro del conejo está Ramón, padre de otros dos niños de las edades de los de la madre neurótica y amigo íntimo de la familia. No tiene ningún sentido que haya hecho tal cosa y de pronto desaparece sin dejar rastro, parece claro que ha sido él el culpable.
Una novela sobre el poder de las redes sociales y lo que hijos y padres son capaces de hacer unos por otros.
Todo lo que va ocurriendo, lo retransmite una d e las madres a través de una aplicación de mensajería, hasta un punto que llega a ser absurdo, pero que es lamentablemente real. Bien, pasó lo de Roberto, cuyo cuerpo no aparece, ni el de Ramón tampoco, y eso queda ahí aparcado mientras la vida continua.
De pronto aparece un cadáver cerca del colegio 3 años después de la fatídica noche de Halloween y la policía encargada de investigar el crimen, vuelve a ser Candela, que ya ha protagonizado otras obras de Pablo Rivero.
Desde luego, salvo los pequeños puntos que no me han encajado, lo que es la historia está muy bien, al culpable no lo ves venir ni por asomo y el capítulo final, le añade un extra de sordidez a mi juicio imprescindible. Así que Pablo, si estás leyendo esto, porque yo doy por hecho que los autores se buscan a sí mismos, es lo normal, creo, no te piques que me ha gustado y no solo sigue, sigue con Sweet Bunny que escribes muy bien, me gustaría que te lo tomaras como el comentario que es de una amiga, que espera seguir leyéndote muchos años.




Tu reseña sobre El Rebaño de Pablo Rivero me ha parecido una lectura muy completa y estimulante, que consigue despertar tanto curiosidad como una actitud crítica ante la obra. Me ha gustado especialmente la forma en que desgranas las claves del thriller sin desvelar demasiado, y la honestidad con la que transmites tus impresiones: tanto lo que te ha enganchado como lo que quizá no acaba de funcionar para ti.
Con respecto al autor, Pablo Rivero es una figura interesante y multifacética: conocido por su papel en la serie Cuéntame cómo pasó, también ha desarrollado una carrera literaria sólida. En “El Rebaño” sigue explorando los territorios del thriller doméstico que ya venían apareciendo en novelas suyas anteriores —por ejemplo, “La cría”—, pero ahora con un escenario muy concreto: la vida escolar, los grupos de padres, la sobreprotección infantil y ese miedo del entorno cotidiano que puede volverse inquietante. Otras reseñas coinciden en este punto: se habla de que “El Rebaño” es “tan desasosegante como real” y de que muestra “cómo lo cotidiano se vuelve terrorífico” al examinar dinámicas de grupo, exclusión y presión social. En cuanto a la novela, las voces coinciden en que es adictiva, de capítulos breves y muy enfocada a generar tensión. En la web de reseñas de usuarios de una librería se apunta que “los capítulos son cortos y amenos… no te aburres, te engancha desde el principio”.
Gracias a tu reseña he meditado mucho sobre si lanzarme a leer esta novela o no. Tu estilo claro y bien estructurado me ha hecho valorar tanto los elementos positivos —una trama que promete suspense, reflexión sobre la paternidad, comunidad y grupos sociales— como los posibles peros —la necesidad de que el lector esté dispuesto a aceptar tensión psicológica, personajes múltiples, y quizá un desenlace que no impacta a todos por igual. Como resultado, me inclino por sí leerla, pero con la expectativa de que será un thriller más reflexivo que puramente visceral, y preparado para que se me remuevan temas que quizá no había considerado (como la presión de pertenecer a un grupo de padres, o cómo actúan los adultos más allá del bien y del mal). En definitiva, tu reseña ha hecho que la sitúe en mi lista de lecturas próximas y la aborde con ganas, pero también con consciencia. ¡Gracias por tan buen trabajo en el blog!
Me ha encantado la honestidad y el tono cercano con el que has abordado tu reseña de El rebaño. La redacción de tu artículo es ágil, directa y sumamente útil, pues consigues equilibrar la pasión por el autor con una crítica constructiva y muy bien argumentada sobre la construcción de la trama, ¡es un gran trabajo! Para complementar tu excelente análisis, es interesante recordar que Pablo Rivero, más allá de ser conocido como actor (Toni Alcántara en Cuéntame cómo pasó), se ha consolidado como un autor clave del domestic thriller español, estableciendo un universo narrativo propio con personajes como el inquietante Sweet Bunny, que regresa en esta obra. Otras críticas lo sitúan en la línea de autores de thriller psicológico que exponen las grietas de lo cotidiano, y confirman que El rebaño, su séptima novela, se enfoca en la crítica social y la histeria colectiva generada en los grupos de padres, un tema que el autor ha reconocido como el verdadero motor de la historia, convirtiéndola en una lectura «tan desasosegante como real». Tu reseña ha sido determinante en mi decisión de leerlo, ya que, si bien me atrae enormemente la promesa de un thriller psicológico actual y la adicción que genera, tu crítica específica sobre la falta de verosimilitud en ciertos puntos de guión y la construcción me genera una cautela necesaria. Gracias a tu análisis tan equilibrado, abordaré la novela con la expectativa de disfrutar el potente mensaje temático y el ritmo frenético, pero estando preparado para ser menos crítico con la estructura, dotándome así de unas expectativas realistas.
¡Excelente trabajo en el blog! Seguiré leyendo tus reseñas.