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‘Pablo Rivero’

Reseña novela La Canguro de Pablo Rivero.

El primer libro que leí de Pablo Rivero me gustó: Las niñas que soñaban con ser vistas. El segundo: La Cría, también me gustó. Luego leí: La Matriarca, que me pareció malo, y a continuación: El Rebaño, que reseñé en este blog. Ni bueno, ni malo. Hoy os hablo de: La Canguro, la quinta novela de este autor que me leo. Es su noveno libro en 7 años y eso quizá, explica algunas cosas. Publicada por Suma de Letras en enero de 2026 tiene 378 páginas y una bonita portada. Esto es todo lo bueno que tengo que decir del libro.

La Canguro de Pablo Rivero una novela aburrida, simple y carente de toda gracia.

Mis disculpas. Me sabe mal, de verdad que sí, pero ¿Qué hago? Es mi blog, ¿no? Pablo Rivero escribe bien, lo he leído antes, por eso he querido comenzar por ahí, para que quede claro que conozco su obra y que no vengo a criticar gratuitamente, pero esta novela, sus últimas novelas de hecho, quizá debería no publicar tanto y darle una vuelta a las tramas, porque esta historia, como la que desarrolla en la novela: El Rebaño, pudiendo estar bien no lo están, lo cual es una lástima. Naturalmente la novela va de una canguro. Es aburrida y poco creíble, la trama me parece poco lúcida, mucho más cuando en el desenlace se entiende el motivo por el cual Paula, la madre protagonista, no quiere dejar salir de casa a Martina, la bebé, ni casi a Ethan, de 12 años, que por su parte escribe un diario con un vocabulario y unos pensamientos impropios de la edad. Muy simple el desarrollo general y la escritura en particular, ninguna gracia. Está bien escrita, ya está. La sintaxis y la estructura de las oraciones es adecuada vale, pero parece que cuando una lee, al menos esto me pasa a mi, espero leer algo un poco más florido, más sonoro, más algo.

De nuevo acecha la figura de un agresor sexual.

En La Canguro, una vez más en la obra de Rivero, encontramos la figura de un agresor sexual de menores, que es un reclamo que dota de oscuridad a la novela pero que al final, como ya ha pasado antes en otras novelas del autor, no se sustancia de ninguna manera y en mi opinión, está ahí metida de forma totalmente gratuita.

Vaya que no me ha gustado, por si no os habíais apercibido todavía.

Una mujer con una bebé monísima, vive en un piso frente al Retiro con su marido ideal y un niño cafre de 12 años que poco menos que la odia. Que tampoco es que tenga muchos motivos el crío para odiar a la madre, que es una paranoica de flipar y coge y mete a trabajar a una canguro. Le hace la vida imposible súper fuerte y la tía es un amor, sumisa, super educada y súper eficiente, pero la paranoica ahí, pillando rollos fuerte. Que cualquier otra la envía a esparragar, pero la canguro que es la hostia de simpática, ahí tragando. Bueno, pues 200 páginas así, desde el punto de vista de la madre sobreprotectora y cuando se pone la cosa mínimamente interesante, revisamos toda la movida desde el punto de vista de Yurena, la canguro. Ahí ya te quieres morir. No te desvelo la vaina por completo por si quieres leerte el libro que oye, a mi no tal, pero lo mismo a ti…

Ala, ya he dicho lo que tenía que decir sobre la novela La Canguro de Pablo Rivero, que me lo podría haber ahorrado supongo, pero dicho queda.

Reseña novela: El Rebaño, de Pablo Rivero

No quiero ser especialmente crítica, pero últimamente estoy eligiendo regular las lecturas. Me gusta Pablo Rivero , no en balde esta es la cuarta novela suya que leo de siete que ha publicado. La Matriarca, la anterior a esta ya me pareció abiertamente mala y mal resuelta, El Rebaño no es mala, la historia es buena, la novela se deja leer si no eres muy crítica, pero está mal construida y en la resolución, ha querido hacerlo tan jodidamente enrevesado todo que se ha olvidado de cosas, o no se ha olvidado y a mi me ha liado tanto que me parece que se ha olvidado, no estoy segura. La cuestión es que sí pero no, una pena. Nos retrotrae a la historia de su novela La cría con el conejo malvado Sweet Bunny y parece evidente que deja la cosa abierta a que continúe. Continúa Pablo, si escribes bien, es la construcción de la historia lo que en mi opinión te falta afinar un poco, lo complicas mucho sin sentido y algunas cosas sin muy buen criterio. Dos ejemplos por si te da por leer esto. El cadáver de Hugo no lo puede levantar el forense, al juez ni lo mencionas, y no cabe en la mente de nadie, vaya, que no tiene lógica que teniendo Ramón la excusa perfecta se deje acusar. No es su palabra contra la de Aldara coño, Aldara está preñada, a lo que resulte se le hace la prueba de paternidad y santas pascuas. Sí, ya lo sé, siempre podrá decir Aldara que aquello lo hicieron en otro momento, ok, pero ya se siembra la duda y en todo caso, más verosímil 1000 veces es eso, que que se lo calle y se deje acusar de pederasta. Ahí en mi opinión, fallo muy grave. Por otro lado el papel de la secretaria María tampoco queda claro en absoluto.

El Rebaño, la séptima novela de Pablo Rivero, vuelve a traer a colación a Sweet Bunny, el conejo que secuestra niños.

Sí, ya lo sé, comienzo el artículo diciendo que no quiero ser especialmente crítica y acto seguido es todo una crítica. Mira chica, incongruencias de la vida. No sé, yo tampoco diría que estoy criticando, solo estoy señalando cosas que como lectora fan de Pablo Rivero me chirrían de su novela, por si le puede ser de utilidad de cara a sus próximas obras que me pienso leer, porque la novela en sí está guapa, la oscuridad del tema, recurrente en su obra te atrapa y yo  estiraría el personaje de Sweet Bunny, solo digo que habría que darle unas vueltecitas a la forma de construir la historia y pulir un poco más los detalles.

¡Ala, más crítica! Pero cariñosa, dejémoslo ahí.

En la noche de Halloween, en una urbanización pija con colegio, una madre neurótica permite a sus hijos acudir a la fiestecilla en el club de la urbanización, con tan mala suerte que su hijo pequeño Roberto, es secuestrado por Sweet Bunny, un conejo de peluche gigante que secuestra niños y niñas por toda España para cosas feas. A este Sweet Bunny ya lo conocimos en otra obra de Rivero: La Cría, que me gustó bastante, al nivel de esta.

Bueno, entre unas cosas y otras, todo apunta a que dentro del conejo está Ramón, padre de otros dos niños de las edades de los de la madre neurótica y amigo íntimo de la familia. No tiene ningún sentido que haya hecho tal cosa y de pronto desaparece sin dejar rastro, parece claro que ha sido él el culpable.

Una novela sobre el poder de las redes sociales y lo que hijos y padres son capaces de hacer unos por otros.

Todo lo que va ocurriendo, lo retransmite una d e las madres a través de una aplicación de mensajería, hasta un punto que llega a ser absurdo, pero que es lamentablemente real. Bien, pasó lo de Roberto, cuyo cuerpo no aparece, ni el de Ramón tampoco, y eso queda ahí aparcado mientras la vida continua.

De pronto aparece un cadáver cerca del colegio 3 años después de la fatídica noche de Halloween y la policía encargada de investigar el crimen, vuelve a ser Candela, que ya ha protagonizado otras obras de Pablo Rivero.

Desde luego, salvo los pequeños puntos que no me han encajado, lo que es la historia está muy bien, al culpable no lo ves venir ni por asomo y el capítulo final, le añade un extra de sordidez a mi juicio imprescindible. Así que Pablo, si estás leyendo esto, porque yo doy por hecho que los autores se buscan a sí mismos, es lo normal, creo, no te piques que me ha gustado y no solo sigue, sigue con Sweet Bunny que escribes muy bien, me gustaría que te lo tomaras como el comentario que es de una amiga, que espera seguir leyéndote muchos años.