Lo que Israel está haciendo en Gaza se llama genocidio.
Comenzaré diciendo que no solo no soy antisemita, sino que soy proisraelí y lo afirmo, pese a lo puto que están poniéndolo para decir algo así.
Soy favorable a la existencia de Israel, porque después de lo que el mundo con indiferencia, permitió que hiciéramos al pueblo Hebreo en Europa durante la Segunda Guerra Mundial, haciéndonos luego los muy sorprendidos, parecía que la creación por la ONU del Estado de Israel era, si no una justa compensación, porque un holocausto no es compensable, una suerte de solución posible. Que sea proisraelí, no me hace menos favorable a Palestina. Algunas os acordareis de la ministra del gobierno de Zapatero; Leire Pajin, que como ministra no tal, pero ahora es eurodiputada del PSOE y hace unas semanas dijo, en medio de una alocución más larga, que en el futuro, cuando nos preguntasen qué estábamos haciendo mientras televisaban un genocidio, ¿Qué íbamos a decir? Entre eso y la entrevista que dio Josep Borrell en La Sexta Xplica, (Borrell fue hasta no hace mucho, Alto Representante de la Unión Europea de relaciones exteriores y aunque en efecto casi todo su mandato fueron palabras, lo que viene a ser la política, al menos hay que reconocerle al hombre, político y diplomático al fin y al cabo, que con Rusia e Israel no fue equidistante y habló claro.) me decidí a hacer lo poco que está en mi mano: posicionarse.
¿Qué hacía yo mientras televisan el genocidio en Gaza?
Mirarlo y compadecerme. Yo no soy política, ni militar, ni siquiera activista de hecho, de lo que menos quería y quiero hablar en este blog es de política, no me compete y además, en una sociedad tan polarizada como la actual me puede comprometer. El caso es que entre una y el otro, y el año y medio largo que llevamos viendo atrocidad tras atrocidad me ha parecido que puesto que dispongo de este canal, al menos debería expresarse, posicionarse, decir que no lo acepto, que no estoy ciega y que lo que el gobierno actual de Israel está haciendo es inhumano. Sin parangón en la historia, algo que va a avergonzar a cualquier ser humano racional israelí y a cuantos con su acción o inacción lo permiten de facto.
¿Cómo comenzó la actual guerra de Gaza?
Bien visto, llamar guerra a lo que está ocurriendo en Gaza no es muy buena definición. Guerra hay en Ucrania, en Gaza se está produciendo un genocidio, una limpieza étnica. Aunque el conflicto en ese lugar del mundo parte de hace más de 80 años, el asunto actual comenzó cuando el 7 de octubre de 2023, el mundo asistió atónito, a unos brutales atentados terroristas perpetrados por terroristas palestinos de Hamás, en diferentes poblados cercanos a la Franja de Gaza, en los que murieron asesinados más de 1200 hebreos.
En cuanto lo vi, supe que la reacción iba a ser desmedida.
No hay nada que justifique lo que hizo Hamás, que básicamente es el gobierno de la Franja y que hace nada se ha sabido, que han sido financiados por Qatar. Sabiéndolo el gobierno israelí lo permitió, como medio para enfrentar a Hamás con la Autoridad Nacional Palestina. No hay nada que justifique la reacción de Israel. Sin duda, cuando en España, salvando las muchas distancias, el ya extinto grupo terrorista ETA atentó en Hipercor matando a decenas de personas en su más sangriento atentado, a muchos se les encendería la sangre y pedirían bombardear Bilbao, pero como es natural no se hizo, porque Bilbao, ni el País Vasco eran ETA, como la Franja de Gaza no es Hamás. Hamás cometió una atrocidad y perdió totalmente la legitimidad para hablar por Palestina. Ahora, hoy, los palestinos sufren a Hamás mientras los bombardean y matan de hambre, es descorazonador.
Las víctimas del siglo XX, se están convirtiendo en los verdugos del siglo XXI.
El jefe del área de ayuda humanitaria de la ONU, Tom Fletcher advertía a finales de mayo, de que 14.000 bebés corrían el riesgo de morir de hambre, después de que el gobierno israelí llevase 3 meses impidiendo el acceso de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza. Antes de ese cierre entraban unos 500 camiones diarios y no eran suficientes, ahora, algunos días dejan pasar 200. Desde que se inició la respuesta militar israelí aa la Franja de Gaza por los atentados de Hamás, el gobierno de Netanyahu ha asesinado a más de 54.000 gazatíes, de los cuales más de 17.000 eran niñas y niños y casi 1000 eran bebés es aterrador.
Que Benjamín Netanyahu, el primer ministro israelí es un genocida, ya no lo duda ni la Corte Penal Internacional, que hace más de un año que dictó una orden de detención contra él. No es solo él el asesino, al fin y al cabo su gobierno, de extrema derecha, está sostenido y sus acciones alentadas por locos criminales como el Ministro de Finanzas; Bezalel Smotrich, o el Ministro de Seguridad; Itamar Ben Gvir. Miembros del parlamento de Israel, han sostenido abiertamente que los bebés y niños de Gaza son el enemigo y que hay que expulsar o acabar, con los dos millones de habitantes de la Franja de Gaza. Declaraciones que suenan peligrosamente parecidas a las hechas por los nazis un siglo atrás.
Yair Golan es parlamentario israelí, opositor progresista a Netanyahu y en mayo decía en X, que el gobierno de Netanyahu está alimentando el antisemitismo y el odio hacía Israel, poniendo en peligro a todos los judíos del mundo. Esto lo decía, a raíz del asesinato en Washington de Yaron Lischinsky y Sarah Milgrim, diplomáticos israelíes tiroteados por un desequilibrado al grito de Palestina libre, cuando salían del Museo Judío de esa ciudad norteamericana.
No soy antisemita porque no soy radical lo primero, porque no se puede estar en contra de millones de personas por su etnia o religión, puedo ser anti algunas personas en concreto, antiNetanyahu por ejemplo, sin duda soy ante ese hombre, que se está comportando como el peor de los criminales.
Un genocidio televisado que avergonzará al mundo.
La historia de Israel es sumamente compleja, enrevesada, confluyen en este trozo de tierra relativamente pequeño, intereses políticos, económicos y religiosos que no casan entre sí. Por descontado yo no sé cual es la solución, si es que la hay acaso, pero en apariencia, el genocidio que está perpetrando Netanyahu en Gaza no tiene visos de acabar. Va a matar a esa gente, personas como tu y como yo, a tiros o de hambre y lo va a hacer porque los odia, como los nazis odiaban a los judíos. Cuando al final de la Segunda Guerra Mundial se descubrieron al mundo en general, los horrores del exterminio perpetrado por los alemanes en toda Europa y en especial en Polonia, el mundo se echó las manos a la cabeza y creó la ONU, en sustitución de la Sociedad de Naciones, que había resultado ser tan inútil para prevenir la conflagración mundial, como lo está siendo su sustituta.
La ONU impulsó la creación del Estado de Israel como solución a la barbaridad que el mundo había consentido, controvertida solución que como cabía prever, no fue bien acogida por los palestinos, a los que a fin de cuentas se les privó de su tierra, de la que venía siendo su tierra los últimos siglos, tras la diáspora hebrea tras la destrucción del Templo de Jerusalén.
Nadie va a hacer nada por Gaza, por Palestina, porque carecen de todo y adolecen de la religión equivocada. Los enemigos de Occidente los llaman por musulmanes. Yo miro la tele, el genocidio televisado a diario impávida y sí, he visto asesinos pertrechados con rifles y letras árabes, terroristas de Hamás, pero lo que más veo son niñas y niños desnutridos, heridos y mutilados, ancianos implorando por alimentos, no me quito esa cruel imagen de la cabeza. Es inhumano lo que están haciendo, como lo que les hicieron a ellos, pero no soy ni antisemita, ni anti Israel, porque no es Israel quien lo está haciendo, son algunos israelíes radicales extremistas, salvajes, asesinos y genocidas, con el apoyo americano y el casi silencio del mundo entero, que ahora, a diferencia de a mediados del siglo XX, está asistiendo a diario, a un genocidio televisado.
Señorita Gloria Dixit



