Reseña de la novela Tiene que ser aquí de Maggie O’Farrell
Una rara avis literaria, técnicamente deslumbrante y profundamente emocionante (…) Es su mejor novela hasta la fecha y la que la confirma como una de las narradoras más sólidas, dotadas y creativas de Reino Unido. Con estas palabras perfectamente elegidas, hablaba Hannah Beckerman de The Guardian, de la que en aquel entonces, 2016, era la última novela de Maggie O’Farrell y que nos llegaba un año después a España, en una magnífica edición, como siempre por otra parte, de la editorial: Libros del asteroide en una brillante traducción de Concha Cardeñoso, autora de la traducción también del resto de la obra de esta autora para esta editorial.
Maggie O’Farrell es una novelista inigualable que en: Tiene que ser aquí, da su mejor versión.
Hace poco terminé de leer la que es su última novela hasta el momento, de 2023. El retrato de casada y había leído previamente con gran regocijo: Hamnet, que me gustó muchísimo y me hizo querer conocer el resto de la obra de la autora. De estas tres obras, yo diría que la más reciente es la que menos me ha gustado, porque es la que da menos de si la trama. Tanto Hamnet, como El retrato de casada, novelan las vidas de personajes que existieron en realidad, mientras que Tiene que ser aquí es una historia completamente surgida de la imaginación de la irlandesa. Me hayan gustado más o menos unas obras u otras, lo que me parece indiscutible, es que la belleza de la forma de escribir de Maggie O’Farrell es difícilmente comparable a otros autores actuales y hay que considerar en este caso, el papel de la traductora, porque no podemos obviar que la novela no se escribió originalmente en español.
Tiene que ser aquí cuenta la historia de una familia reconstruida a través del tiempo y diferentes escenarios.
No es una novela lineal, cada capítulo se centra en un personaje o varios, aunque inevitablemente se entrecruza la historia que unos y otros comparten. Daniel Sullivan y Claudette Wells son los protagonistas de esta maravillosa y entrañable historia de amor y desamor que te conmoverá sin lugar a dudas. Ambientada en las primeras décadas de este siglo, cuenta la historia de una muchacha anodina en lo social, aunque de significativa belleza, que de buena familia, aspira a tener un buen empleo que le permita prosperar y ser alguien, como los demás. Se va abriendo paso poco a poco, hasta que la casualidad hace que conozca a Timou, un director de cine muy excéntrico y reconocido que la hace su musa y la convierte en estrella mundial y en compañera de vida, aunque esa relación personal no termina nunca de cuajar. De esa pareja nace Ari, un niño con un leve problema de tartamudeo que se manifestará cuando crezca. Por su parte Daniel, es un joven norteamericano, profesor universitario de semántica que coquetea con las drogas y el alcohol, y que se enamora perdidamente de una profesora suya cuando es más joven; Nicola. Se queda embarazada, aborta y él no termina de tomárselo bien. Eso, juntamente con la escasa capacidad de Daniel para ser fiel a una mujer, van empañando la relación que se termina de una manera abrupta y poco clara.
Una vida puede tener muchas facetas, en Tiene que ser aquí se exploran varias de cada personaje.
En un momento dado, Claudette se da cuenta de que no le gusta la vida que lleva y decide dar un cambio radical a su existencia. Por su parte Daniel, una vez terminada la relación con Nicola se ha casado y ha tenido dos hijos, pero esta relación ha terminado también, en muy malos términos con esa mujer que además, le impide ver a sus hijos, con los que se reencontrará una década después y con los que establecerá una relación preciosa, y en la que sucederán cosas maravillosas y muy dolorosas. El destino hará que Daniel y Claudette se encuentren con la intervención de Ari, y comiencen una inusual relación que dará sus frutos con dos niños. Como la vida da muchas vueltas, una significativa desgracia en la existencia de Daniel, dará al traste con la plácida existencia que venía disfrutando con Claudette y la familia que han montado alejados de todo y todos. El final abrumador e inesperado, alejado de los típicos y convencionales me ha gustado de verdad muchísimo. Os recomiendo a Maggie O’Farrell, que hace pocas semanas publicó nuevo libro traducido al español y seguro, que vuelve a ser una maravilla, se llama: La distancia que nos separa y aun a riesgo de equivocarme, será una apuesta segura.




¡Hola, Gloria! Qué alegría leerte de nuevo por aquí. Hacía tiempo que no comentaba, pero con Maggie O’Farrell no me he podido resistir; ya sabes que compartimos una debilidad enorme por su forma de escribir.
Me ha encantado tu análisis de Tiene que ser aquí. Coincido plenamente contigo en que la capacidad que tiene esta autora para construir estructuras no lineales y, aun así, mantenernos completamente atrapados y conmovidos es un auténtico prodigio técnico. Como bien dices, que cada capítulo se enfoque en hilos temporales o personajes distintos (como Daniel y Claudette, o las idas y venidas con Nicola y Timou) podría resultar caótico en manos de cualquiera, pero ella lo teje con una belleza formal increíble. Y sí, ¡qué gran verdad lo que comentas de la traducción de Concha Cardeñoso! A veces nos olvidamos de lo importante que es esa labor para que nos llegue intacta la magia de la edición de Libros del Asteroide.
Me ha parecido súper interesante tu comparativa con sus obras más recientes. Yo también devoré Hamnet con muchísimo entusiasmo, y entiendo perfectamente lo que señalas de que El retrato de casada tal vez estira una trama histórica que da menos de sí. En cambio, en esta novela, al ser una historia nacida puramente de su imaginación, se nota una libertad creativa maravillosa para explorar todas las facetas, luces y sombras de una familia reconstruida.
Ese final tan alejado de los convencionalismos que destacas es, sin duda, uno de los puntos fuertes que te dejan reposando la lectura durante días. Por cierto, tomo buena nota de tu recomendación sobre su nuevo libro traducido, La distancia que nos separa. Si viene de tu mano, sé que es una apuesta segura para mi lista de pendientes.
¡Muchas gracias por otra reseña tan cuidada y cercana! Un abrazo fuerte.